Google Antigravity: de asistente de código a plataforma de agentes
Google impulsa Antigravity con App, CLI, IDE, plugins y MCP. Analizamos sus novedades, qué ocurre con Jules y cuándo merece la pena probarlo.

Durante un tiempo, desarrollar con inteligencia artificial significaba pedirle a un asistente que completase código o explicase un error. Después llegaron los agentes capaces de leer un repositorio, modificar archivos, ejecutar comandos y comprobar su trabajo. Ahora la siguiente batalla se está librando en otro terreno: crear un entorno desde el que podamos coordinar todas esas capacidades sin reconstruir las conexiones cada vez que cambiamos de herramienta.
Google Antigravity es uno de los ejemplos más claros de esta evolución. Empezó como una experiencia de desarrollo asistido por agentes y, a lo largo de 2026, Google ha ampliado su alcance con una aplicación independiente, terminal, extensiones para entornos de programación, SDK y nuevas opciones para conectar herramientas externas.
Con la incorporación de un Marketplace de plugins, Antigravity gana otra pieza que ya se considera importante en soluciones como Claude Code o Codex: poder instalar capacidades reutilizables sin configurar cada integración desde cero.
No significa que todas las herramientas de Google hayan desaparecido dentro de Antigravity ni que podamos declarar un vencedor. Pero sí que Antigravity merece considerarse una alternativa seria en el desarrollo con agentes.
De un IDE con IA a un centro de trabajo para agentes
Google presentó el Antigravity original en noviembre de 2025 como un entorno de desarrollo orientado a agentes. Su propuesta iba más allá de autocompletar código: el usuario podía asignar tareas y seguir el trabajo realizado por el sistema.
El cambio importante llegó en mayo de 2026, con Antigravity 2.0.
Google convirtió la gestión de agentes en una aplicación de escritorio independiente del IDE —el entorno en el que normalmente se escribe y depura código—. Un proyecto puede abarcar varias carpetas y disponer de sus propios ajustes y permisos. Desde esta aplicación es posible coordinar agentes que trabajan de forma síncrona o asíncrona, consultar los resultados que producen y revisar cambios.
Esto también explica una confusión habitual: Antigravity 2.0 no es simplemente una nueva versión del editor de código. Google mantiene una experiencia IDE para quien necesita inspeccionar líneas de código y depurar, mientras desarrolla una superficie separada para dirigir agentes.
La distinción importa porque el trabajo agéntico no termina en programar. También puede incluir investigación, documentación, archivos y otras tareas que requieren herramientas y revisión.
Una estrategia de unificación, pero no una única aplicación
La idea de Google es que distintas formas de trabajar compartan un mismo núcleo de agentes —el agent harness, que coordina herramientas, contexto y ejecución—.
A grandes rasgos, la oferta se reparte así:
| Superficie | Para qué sirve |
|---|---|
| Antigravity 2.0 (App) | Dirigir agentes, proyectos y tareas desde una aplicación visual. |
| Antigravity CLI | Trabajar con los mismos agentes desde la terminal, con menos interfaz gráfica. |
| Antigravity IDE y extensiones | Mantener un editor y herramientas de desarrollo cuando es necesario revisar código al detalle. |
| SDK y API | Integrar el agente y sus capacidades en herramientas o aplicaciones propias, según las opciones disponibles. |
Google explicó esta visión de ecosistema en sus anuncios de Google I/O 2026. En la presentación de Antigravity CLI confirmó que la aplicación y la terminal comparten el núcleo de agentes y ajustes comunes, aunque las conversaciones no se sincronizan automáticamente de forma completa.
La unificación, por tanto, se produce en la arquitectura y en muchas capacidades compartidas, no en la desaparición de todas las interfaces.
También se han anunciado extensiones para entornos como Visual Studio Code, JetBrains, Zed y otros editores. Esto permite mantener herramientas conocidas en lugar de obligar a todo el equipo a abandonar su forma habitual de trabajar.
¿Y qué ha pasado con Jules y Gemini CLI?
Aquí la estrategia de unificación de Google ya tiene consecuencias concretas, pero conviene diferenciar el cierre de un servicio de la migración de todas sus funciones y datos.
Gemini CLI forma parte de una transición documentada. Google ha explicado que el nuevo Antigravity CLI incorpora aprendizajes y componentes de Gemini CLI y ofrece guías para trasladar configuraciones, skills y conexiones. Es un ejemplo de consolidación de su oferta de agentes.
Con Jules, Google ha confirmado directamente su cierre. Jules nació como un experimento de programación asíncrona conectado a repositorios. En una comunicación oficial enviada a usuarios del servicio, Google Labs anunció que Jules dejará de operar el 31 de diciembre de 2026, como parte de sus esfuerzos por unificar el desarrollo de agentes.
El calendario anunciado es preciso:
- Hasta el 11 de noviembre de 2026: se podrán terminar las sesiones de Jules que estén en curso.
- Después del 11 de noviembre: Jules pasará a modo de solo lectura hasta el cierre.
- 31 de diciembre de 2026: finalizará el servicio. Ese mismo día, Jules dejará de incluirse en los planes Google AI Pro y Ultra; Google indica que los demás beneficios de dichos planes no se verán afectados.
Google Labs explica además que los aprendizajes obtenidos con Jules están influyendo en otros productos de Google, incluido Antigravity, y señala expresamente que esta plataforma permite ejecutar agentes durante periodos prolongados, coordinar varios en paralelo y programar tareas recurrentes.
Lo confirmado es el cierre de Jules y la apuesta por Antigravity como uno de los destinos de esa evolución. El comunicado no afirma que todas las sesiones, configuraciones o integraciones de Jules se importen automáticamente a Antigravity, ni que ambos productos sean equivalentes función por función.
Para quienes utilicen Jules, la recomendación inmediata es revisar las sesiones pendientes, conservar los resultados que necesiten y consultar la documentación de transición antes del 11 de noviembre. El mensaje de Google remite al changelog y la documentación de Jules para información adicional.
Fuente de las fechas y condiciones del cierre: comunicación oficial de Google Labs enviada directamente a usuarios de Jules y facilitada a ARCIORA para esta actualización editorial. Los detalles del comunicado no proceden del historial público de cambios citado.
El Marketplace: la novedad que hace más útil la plataforma
Una de las novedades más prácticas es el Marketplace de Antigravity.
Hasta ahora, ampliar un agente podía implicar buscar instrucciones, instalar servidores de herramientas, copiar configuraciones y mantenerlas por separado. El Marketplace permite descubrir, instalar y gestionar plugins que agrupan varias capacidades.
Un plugin puede incorporar:
- Skills: instrucciones especializadas y reutilizables para determinadas tareas.
- Servidores MCP: conexiones estandarizadas que permiten al agente utilizar herramientas y acceder a sistemas externos.
- Reglas y hooks: límites e intervenciones definidos para momentos concretos de la ejecución.
- Subagentes: componentes especializados que colaboran en tareas más amplias.
La documentación oficial de plugins explica cómo se empaquetan estas piezas y cómo crear integraciones propias. La versión del CLI del 8 de octubre de 2026 incorporó además el comando /plugin para explorar el catálogo y administrar instalaciones directamente desde la terminal, según el registro de cambios.
Hay un detalle especialmente útil: Google indica que los plugins instalados en la aplicación pueden reflejarse automáticamente en el listado de instalados del CLI. Esto reduce trabajo de configuración repetido entre superficies.
Es una mejora de experiencia más importante de lo que parece. Un agente no se vuelve útil solo porque razone bien; necesita acceder a las herramientas adecuadas y hacerlo de forma controlada.
Más allá de los plugins: subagentes, tareas programadas y control
El Marketplace no llega solo. En la evolución de Antigravity 2.0 aparecen otras capacidades relevantes:
Subagentes dinámicos. El agente principal puede encargar tareas delimitadas a agentes especializados, ayudando a separar contextos y a trabajar en paralelo.
Trabajo asíncrono. Algunas acciones pueden continuar mientras el usuario revisa otros resultados o dirige nuevas tareas.
Tareas programadas. Es posible configurar determinadas ejecuciones recurrentes sin lanzar manualmente cada instrucción.
Proyectos y permisos acotados. Un proyecto puede agrupar carpetas y controlar a qué recursos pueden acceder los agentes.
Hooks y comandos especializados. Se pueden establecer mecanismos de control en puntos del proceso y utilizar instrucciones como /plan, /goal o /schedule, según la superficie y su disponibilidad.
La documentación del producto y el anuncio de Antigravity 2.0 explican este enfoque.
Todas estas funciones acercan la plataforma al trabajo por objetivos: definir qué queremos conseguir, permitir que el agente utilice herramientas y después revisar lo ocurrido. Es la lógica que ya explicamos en nuestro artículo sobre el bucle agéntico.
¿Puede competir con Claude Code y Codex?
Sí, merece estar en la conversación como alternativa de primer nivel, especialmente para quienes quieren combinar una interfaz visual de gestión de agentes con terminal, IDE y un catálogo de integraciones.
Claude Code y Codex ya han popularizado conceptos como instrucciones persistentes, herramientas, skills, permisos y ejecución de tareas relativamente autónomas. Antigravity no inventa esas piezas; su movimiento es reunirlas dentro de un ecosistema coherente y conectarlas con tecnologías de Google.
Además, la documentación de modelos contempla modelos de Gemini y, en determinadas modalidades, modelos de otros proveedores. La disponibilidad concreta depende del plan y puede cambiar; no conviene equiparar las opciones de todos los usuarios.
La comparación seria no debería reducirse a una tabla de funciones. Para elegir necesitamos probar el mismo trabajo real en cada herramienta: la calidad de los cambios, las comprobaciones que realiza, la facilidad para revisarlos, los límites de uso, el consumo y el control sobre los permisos.
Una plataforma con más botones no es necesariamente mejor para un proyecto concreto.
Qué puede aportar a un profesional o una pyme
Pensemos en una empresa pequeña que mantiene una aplicación web o desarrolla herramientas internas. Antes podía utilizar un chatbot para pedir fragmentos de código y después integrarlos manualmente. Con un sistema agéntico, puede plantear una tarea más completa: «revisa este fallo, propone una corrección, ejecuta las pruebas y deja los cambios preparados para revisión».
Antigravity puede ser interesante si se necesita coordinar esa tarea desde una aplicación visual, trabajar en terminal cuando convenga o añadir integraciones especializadas sin crear una configuración diferente en cada entorno.
Pero que un agente pueda ejecutar cambios no significa que deba publicarlos automáticamente. El valor depende de disponer de un repositorio controlado, pruebas adecuadas y una persona que valide el resultado.
La mejor forma de comenzar es con un proyecto acotado y de bajo riesgo, no dando acceso completo a todos los sistemas de la organización.
Las precauciones que no deberíamos pasar por alto
Los plugins y conexiones MCP amplían posibilidades, pero también la superficie de riesgo. Un agente con acceso al terminal, documentos, repositorios y servicios externos puede producir errores con consecuencias reales.
Antes de activar una integración conviene comprobar quién la mantiene, qué permisos solicita, qué datos puede consultar y qué acciones puede ejecutar. Las claves de acceso y credenciales requieren especial cuidado.
También es importante distinguir entre una comprobación automática y una validación final. Que el agente ejecute pruebas no garantiza por sí solo que la aplicación sea correcta o segura. Las pruebas pueden ser incompletas y las instrucciones recuperadas de fuentes externas pueden contener contenido malicioso.
En proyectos empresariales, una configuración razonable empieza por permisos mínimos, revisión humana antes de acciones sensibles y registro de cambios. Para entender por qué esto importa, también puede resultar útil nuestro artículo sobre el gobierno de herramientas para agentes a escala empresarial.
Cómo probar Antigravity con criterio
Antes de cambiar de herramienta, plantearía una prueba sencilla y comparable:
- Elegir una tarea real de desarrollo o mantenimiento que pueda completarse y verificarse en un entorno de pruebas.
- Definir las mismas condiciones para las herramientas que queramos comparar: acceso al repositorio, instrucciones, límites y resultado esperado.
- Revisar el trabajo completo, no solo la respuesta final: archivos cambiados, errores detectados, pruebas realizadas y puntos en los que fue necesaria ayuda.
- Valorar el coste y el control, incluyendo consumo, permisos y tiempo humano de revisión.
Si Antigravity mejora ese recorrido, habremos encontrado una alternativa útil para nuestro caso. Si no, tener un Marketplace o más superficies de acceso no debería inclinarnos por sí solo.
En resumen
Google Antigravity ha pasado de ser principalmente un entorno de programación asistida a convertirse en una plataforma de trabajo con agentes que se utiliza desde distintas interfaces.
La evolución tiene varios hitos claros: Antigravity 2.0 como aplicación independiente, CLI con un núcleo compartido, extensiones para entornos de desarrollo, SDK/API, subagentes, tareas programadas y ahora un Marketplace que agrupa skills, MCP y otras capacidades.
Google ha anunciado el cierre de Jules para el 31 de diciembre de 2026 y ha identificado a Antigravity como una de las plataformas que aprovechan sus aprendizajes. Eso confirma la dirección de la unificación, pero no una migración automática ni una equivalencia completa entre ambos productos.
La valoración de ARCIORA es que Antigravity ya merece una prueba seria junto a Claude Code y Codex. No porque vaya a sustituirlos automáticamente, sino porque la experiencia de desarrollo con IA está evolucionando hacia algo más amplio: de recibir sugerencias de código a dirigir agentes capaces de ejecutar trabajos completos bajo supervisión.
Fuentes oficiales
- Google Antigravity — presentación de Antigravity 2.0.
- Google Antigravity — ecosistema anunciado en Google I/O 2026.
- Google Antigravity — Antigravity CLI y relación con Gemini CLI.
- Google Antigravity — Marketplace.
- Google Antigravity — plugins y extensiones.
- Google Antigravity — registro de cambios.
- Google Antigravity — modelos disponibles.
- Google — presentación de Jules.
- Jules — documentación e historial de cambios; para las fechas de cierre y condiciones, comunicación directa de Google Labs a usuarios del servicio (fuente aportada a ARCIORA).


